Tomando como referencia el Termómetro de Salud Mental en Chile 2025, estudio realizado anualmente por ACHS y UC, la ansiedad continua siendo uno de los mayores síntomas de problemas de salud mental presentes en la población.
Como facilitadora de talleres tengo la firme convicción de que las actividades manuales, y en particular la práctica del origami, permiten reducir los niveles de ansiedad al enfocarnos en el aquí y el ahora.
El acto de transformar un pedacito de papel en una figura, ya sea siguiendo indicaciones verbales o decodificando diagramas impresos, nos permite conectar con nosotros mismos y con el momento presente, fortaleciendo la autoestima a través de la realización de proyectos cortos que dan sensación de logro.
Asimismo la práctica del origami contribuye a mejorar o recuperar la motricidad fina, desarrollar la perseverancia y la paciencia e incentivar el trabajo colaborativo entre pares.
Por último y no menos importante, mejora los niveles de concentración y estimula el desarrollo de la creatividad y la memoria.
